sábado, 12 de enero de 2013

Novena de la Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María


A partir del 24 de enero iniciaremos la novena de la Llama de Amor en la que oraremos para que muchas almas que no conocen al Señor puedan por interseción de nuestra Madre volver a encontrarse con su Hijo, y para que en este Año de la Fe renovemos nuestras promesas bautismales encendiendo nuestros corazones con esa Llama de Amor que es la presencia de nuestro Señor Jesucristo. A las personas que viven en Guayaquil les hacemos una cordial invitación para que nos acompañen estos nueve dias en la Capilla del Colegio San José La Salle (Baquerizo Moreno y Tomás Martinez), a las 17h00 iniciaremos el Rosario y a las 18h00 la Misa. Y las personas que no puedan estar con nosotros podrán acompañarnos espiritualmente siguiendo la novena que iremos publicando dia a dia por este medio. Que nuestra Madre Santísima derrame el efecto de gracia de su Llama de Amor sobre toda la humanidad.

viernes, 11 de enero de 2013

Dedica 5-10 minutos cada día para leer el Concilio y el Catecismo en el Año de la fe

Dedica 5-10 minutos cada día para leer el Concilio y el Catecismo en el Año de la fe

Jesus , tu mi alfarero , toma mi barro y hazme de nuevo

INDULGENCIA PLENARIA POR EL AÑO DE LA FE


Ciudad del Vaticano, 5 octubre 2012 (VIS). Benedicto XVI concederá a los fieles la indulgencia plenaria con motivo del Año de la Fe que será válida desde su apertura (11 de octubre de 2012 hasta su clausura, 24 de noviembre de 2013) , según informa el decreto hecho público hoy firmado por el cardenal Manuel Monteiro de Castro y por el obispo Krzysztof Nykiel, respectivamente Penitenciario Mayor y Regente de la Penitenciaría Apostólica. “En el día del cincuenta aniversario de la solemne apertura del Concilio Vaticano II -dice el texto- el Sumo Pontífice Benedicto XVI ha establecido el inicio de un Año particularmente dedicado a la profesión de la fe verdadera y a su recta interpretación, con la lectura o, mejor, la piadosa meditación de los Actos del Concilio y de los artículos del Catecismo de la Iglesia Católica”. “Ya que se trata, ante todo, de desarrollar en grado sumo -por cuanto sea posible en esta tierra- la santidad de vida y de obtener, por lo tanto, en el grado más alto la pureza del alma, será muy útil el gran don de las indulgencias que la Iglesia, en virtud del poder conferido de Cristo, ofrece a cuantos que, con las debidas disposiciones, cumplen las prescripciones especiales para conseguirlas”. “Durante todo el arco del Año de la Fe -convocado del 11 de octubre de 2012 al 24 de noviembre de 2013- podrán conseguir la Indulgencia plenaria de la pena temporal por los propios pecados impartida por la misericordia de Dios, aplicable en sufragio de las almas de los fieles difuntos, todos los fieles verdaderamente arrepentidos, debidamente confesados, que hayan comulgado sacramentalmente y que recen según las intenciones del pontífice: A)Cada vez que participen al menos en tres momentos de predicación durante las Sagradas Misiones, o al menos, en tres lecciones sobre los Actos del Concilio Vaticano II y sobre los artículos del Catecismo de la Iglesia en cualquier iglesia o lugar idóneo. B)Cada vez que visiten en peregrinación una basílica papal, una catacumba cristiana o un lugar sagrado designado por el Ordinario del lugar para el Año de la Fe (por ejemplo basílicas menores, santuarios marianos o de los apóstoles y patronos) y participen en una ceremonia sacra o, al menos, se recojan durante un tiempo en meditación y concluyan con el rezo del Padre nuestro, la Profesión de fe en cualquier forma legítima, las invocaciones a la Virgen María y, según el caso, a los santos apóstoles o patronos. C) Cada vez que en los días determinados por el Ordinario del lugar para el Año de la Fe, participen en cualquier lugar sagrado en una solemne celebración eucarística o en la liturgia de las horas, añadiendo la Profesión de fe en cualquier forma legítima. D) Un día, elegido libremente, durante el Año de la Fe, para visitar el baptisterio o cualquier otro lugar donde recibieron el sacramento del Bautismo, si renuevan las promesas bautismales de cualquier forma legítima. Los obispos diocesanos o eparquiales y los que están equiparados a ellos por derecho, en los días oportunos o con ocasión de las celebraciones principales, podrán impartir la Bendición Papal con la Indulgencia plenaria a los fieles. El documento concluye recordando que los fieles que "por enfermedad o justa causa" no puedan salir de casa o del lugar donde se encuentren, podrán obtener la indulgencia plenaria, si “unidos con el espíritu y el pensamiento a los fieles presentes, particularmente cuando las palabras del Sumo Pontífice o de los obispos diocesanos se transmitan por radio o televisión, recen, allí donde se encuentren, el Padre nuestro, la Profesión de fe en cualquier forma legítima y otras oraciones conformes a la finalidad del Año de la Fe ofreciendo sus sufrimientos o los problemas de su vida”.

martes, 10 de abril de 2012

Aniversario de la Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María

A nivel mundial celebraremos con alegría el viernes 13 de abril los 50 años de las revelaciones privadas que recibió la Sra. Isabel Kindelman, en Hungría, de nuestro Señor Jesucristo y la Virgen María, los mismos que le piden: su entrega total, penitencias, sacrificios, ayuno, recepción frecuente de los sacramentos(confesión y Eucaristía) y la oración, especialmente rezo del Rosario con la jaculatoria de la Llama de Amor.

jueves, 25 de noviembre de 2010

CRECER EN LA VIDA ESPIRITUAL


Algunos puntos concretos para crecer en la vida espiritual
P.Nicolás Schwizer
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1. No hay prácticas religiosas más importantes o más fecundas que la Eucaristía. Para alguien que aspira seriamente a la perfección, es lo más valioso. El caso ideal sería la Eucaristía diaria. Pero ya sería un avance notable, proponérselo una o dos veces durante la semana. Probablemente nos hace falta convencernos más del valor infinito de este sacramento, conocer mejor su contenido, sus partes.

2. El Rosario. Es una oración que presupone sencillez y debemos hacerla de forma sencilla. Es difícil decir cada palabra conscientemente. Más fácil es meditar el misterio respectivo, sin fijarse en cada palabra. A través de la repetición se crea un clima interior que hace vibrar sobre todo el subconsciente y los afectos del alma. Vemos el gran éxito de la Campaña del Rosario. Se han dado ya muchos milagros de transformación, de apertura, de reconciliación personal y familiar. Todo esto nos invita a reflexionar sobre la eficacia y fecundidad de esta oración tan querida por la Virgen María.

3. Otro punto importante me parece ser la lectura espiritual. Tengo la impresión de que a muchos les cuesta leer. No sé si es falta de interés, falta de motivación o falta de orden y organización que lo impide.

Pero pienso que todos podrían encontrar un momento para hacer una breve lectura diaria. Creo que un laico comprometido, no puede vivir a la altura de su misión sin cultivar la lectura. El Padre Kentenich, fundador del Movimiento de Schoenstatt, trae como ejemplo a José Engling. Él dependía mucho de la lectura. Sobre todo biografías de santos o grandes devotos de la Virgen adquirían mucha importancia en su vida: le encendieron interiormente y le impulsaron al camino de la santidad. Nos recomienda especialmente la lectura sobre María. Porque Ella despierta en nosotros fuertes impulsos que nos empujan hacia las alturas, hacia la santidad.

4. Otra sugerencia es hacer diariamente una breve meditación. El sentido de ello es, unir nuestra vida práctica con Dios, mantener en medio del mundo el contacto con Él.

¿Y cuál puede ser el tema de esa meditación? Por ejemplo un acontecimiento importante del día, una sugerencia que recibimos de alguien, una idea que surgió de la lectura, un problema que encontramos en nuestro camino.

Y tratamos de encontrar a Dios en los sucesos de la vida: sobre todo en mi vida personal, pero también en la vida matrimonial y familiar, en los acontecimientos del mundo. Si vemos la vida con los ojos de la fe, descubrimos que en cada detalle y suceso puede haber una intervención de Dios.

Tenemos que aprender a dialogar con Dios sobre las cosas diarias de nuestra vida. El P. Kentenich opina que seríamos más serenos interiormente y más sanos psíquicamente, si nuestros problemas diarios los lleváramos hacia Dios, los conversáramos con Él. En eso debemos buscar un trato más cercano, más espontáneo, más sencillo y filial con el Señor.

Y al final sacar alguna conclusión: ¿Qué quería decirme Dios con esto? ¿Qué respuesta espera de mí? ¿Qué me pide que haga o cambie?

5. Otro punto recomendado es el examen de conciencia nocturno. Tiene su importancia en nuestra lucha por la madurez cristiana. Porque en él pretendemos tener una visión de conjunto rápida de nuestras debilidades y faltas diarias. Y esa visión de conjunto tiene que convertirse en una vivencia de la propia pequeñez y miseria que, a su vez, nos invita a una entrega filial al Padre de la misericordia.

Así el examen de conciencia responde también al anhelo profundo del hombre sano: darse ante alguien tal cual uno es, con el alma desnuda, para ser conocido y aceptado en toda su realidad. Esto es sicológicamente muy importante para la higiene del alma y tiene una fuerte repercusión también en el crecimiento de la filialidad.

Preguntas para la reflexión

1. ¿Es el rosario una oración habitual para mí?
2. ¿Qué me parece el propósito de participar en una Eucaristía extrasemanal?
3. ¿Acostumbro a buscar a Dios en mi día a día?